sábado, 11 de mayo de 2013

Guachinche La Palmera



Hoy les traigo otro Guachinche más, casi recién abierto. Claro que, si miran las fotos que acompañan a este comentario, me van a decir: ¿pero que guachinche es éste, con ese pedazo de instalaciones?. Pues tienen razón. Ya comenté en el post anterior lo que pensaba del uso que se le está dando últimamente al término. Aunque en este caso, en esencia es más Guachinche que muchos de los que aparecen por este blog: Venden vino de su cosecha (aunque sea embotellado y con denominación de origen), la comida es totalmente casera (hasta el pan rallado de las croquetas, según su cocinera), y muy buena, como pude comprobar después. Y sobre todo, los precios son de auténtico Guachinche. Si además, se envuelve en estas bonitas instalaciones, miel sobre hojuelas. Así que no sé a que esperan para ir. Bueno, esperen a leer el post completo. 

En El Sauzal, subiendo por el Calvario, una vez pasado por el Complejo deportivo hasta el final de la pendiente, y luego girando a la izquierda hacia una calle sin salida, se encuentra la finca donde allá por los setenta el conocido constructor Don Roberto Torres del Castillo dió forma a la Bodega La Palmera, de cuyos caldos se nutre el Guachinche. Y hasta aquí puedo leer, en cuanto a la historia de la Bodega, que si no me iba a quedar esto muy espeso. Si quieren conocerla con más detalle, y el trabajo en el Guachinche se lo permite, el personal gustosamente les hará una visita guiada por las entrañas de la bodega, y les explicará todo, con una pasión y conocimiento como si llevara allí toda la vida.

El caso es que, dado que ahora la producción en la bodega es poca, tuvieron la idea de aprovechar sus bonitas y acogedoras salas para ofrecer allí sus productos. Además del vino, la finca colindante también les suministra el ingrediente principal de una de sus especialidades, y plato fijo de la carta: El Conejo, que preparan frito o en Salmorejo. Lo acompañan con unos cuantos platos que van variando cada semana, de la que de momento creo que sólo abren Sábados y Domingos.

Pasamos por allí un Sábado por la tarde, ya cuando estaban casi cerrando, y entramos a ver que tal. La primera impresión fue, "¡que bonito!", y la segunda, " así serán los precios". Al vernos por allí husmeando, tuvieron la amabilidad, pese al cansancio de la jornada de trabajo, de enseñarnos la Bodega, abrirnos los calderos para que viéramos algunos de los platos que preparaban, e incluso darnos a probar las Garbanzas (ricas, ricas), y un vasito de vino tinto. Y, quizá adivinando nuestros recelos, nos aseguró que "los precios eran de Guachinche". Nos encantó el sitio y la amabilidad que nos mostraron (y, todo hay que decirlo, las garbanzas). Así que quedamos en ir el Domingo a picar algo. 

Allí que nos fuimos, tempranito. Como decía, van variando los platos que ofrecen. Ese día, además del ya comentado Conejo y de lo que pedimos nosotros,  tenían Pastel de carne, Queso blanco, Carne fiesta y Bonito fresco en adobo. También pueden encontrar Tollos, Fabada, Costillas con papas o Ensalada. Para acompañar, su vino La Palmera, tinto,  o un blanco afrutado que merece mención aparte. Nos pareció que no íbamos a poder con una botella, así que  decidimos pedirlo por copas, con un seven up para rebajarlo, como siempre. En cinco minutos llevábamos tres copas cada uno, sin seven up ni nada, y al final nos iba a salir más caro que pedir la botella entera, cosa que finalmente hicimos. Sin ser un entendido ni haber catado demasiados, si les puedo decir que es el mejor blanco que he probado. ¡Cómo bajaba!. Y ese agradable sabor dulce del principio no daba paso al amargor final de otros, que es justo lo que no me gusta del vino, razón por la que le añado seven up. Estaba riquísimo, la botella voló enseguida, y hubiéramos podido con otra, pero a ver cómo salíamos de allí.

Y vamos a lo principal, la comida. Las Garbanzas, ya lo dijimos el día anterior. Como se les terminó la Fabada, la cambiamos por una fresca Ensaladilla, muy buena y casera. Probamos por primera vez unas croquetas de Conejo, aunque también las preparan de atún o verduras. Buen empanado, y buen relleno. El Escaldón estaba muy ligero y sabroso, sabor que potenciamos con los mojos que nos pusieron al principio. Y terminamos, cómo no, con el Conejo en salmorejo. Muy rico, y bastante carnosito. Por ponerle algún pero, para que no se me hinche demasiado la cocinera, hubiera agradecido un buen plato de papas arrugadas para acabar con esa salsa, en lugar de las papas fritas. De postre, un rico trozo de tarta de limón (lo de Lemon Pie en la carta no suena muy guachinchero). Tenían también de galleta con café o con chocolate.  Terminamos con tres cafés de cafetera casera. La atención, tan buena como el día anterior, y el relajado ambiente que se respiraba se prestaba para una buena tarde, como así fué. ¿Y el precio?. Miren la foto de abajo. La ensaladilla, el escaldón y las garbanzas eran medias raciones, pero bien colmadas, y no nos quedó apetito para pedir nada más. Teniendo en cuenta que la botella de vino costó 7 euros, además de tres refrescos, pues qué quieren que les diga del precio. Si además salir henchidos cuatro personas, de buena comida y bebida, en un sitio bonito y agradable, bien atendidos, paga por todo (incluido el vino) poco más de 29 euros, que quieren que les diga. Pues éso, que no sé a qué esperan para ir.
Dirección: Calle La Herrera, 85. EL SAUZAL
Teléfonos: 664-358 768 / 676-546 294


Coordenadas:
Latitud: 28.479171204529653 (28º 28' 45.02" N)
Longitud: -16.429021785705572 (16º 25' 44.48" W)
 

martes, 30 de abril de 2013

Guachinche Los Parrandas II


El buen amigo del blog, Luis Merino, me puso sobre la pista de la apertura de un nuevo Guachinche. En realidad de dos, ya que el primero de Los Parrandas tampoco lo conocía. La relación de platos que me enumeró abría el apetito, pero me llamaron la atención en especial dos: las Potas y una Ropa vieja de potas, que oía por primera vez. Aunque parezca un contrasentido, la ubicación de los dos Guachinches, a poco mas de 5 kilómetros de mi casa, casi los excluye de nuestra ruta dominguera (por cercanos), en la que nos gusta más coger el coche y "rular" un poco por ahí. Pero había que encontrar hueco para probar esa Ropa Vieja. Decidimos hacerle una visita rápida al más nuevo de los dos. Primero por eso, por nuevo, y segundo porque nunca había estado en "La Cueva Caprichosa", restaurante que lleva ahí "toda la vida", con diferentes etapas y propietarios, pero nombrarlo era siempre sinónimo de sitio "fino", y "creativo" (caro, vamos). Ahora, en un viraje de ciento ochenta grados, se ubica el nuevo Guachinche de Los Parrandas.

Dicho sea sin ánimo de desmerecer al Guachinche, viendo las instalaciones, creo que ahora mismo son más adecuadas para un Guachinche que para el restaurante "fashion" que imaginaba a la Cueva Caprichosa. Seguramente tuvo su época, pero el recorrido por el pasillo de la entoldada entrada hasta esa barra-cueva, me pareció un pequeño viaje en el tiempo, hacia los felices 80, del 33 norte, Cintra o del Samantha. Ese pequeño recorrido a oscuras hasta llegar al ambientazo de música y gente bailando. Pero de día, y sin el encanto de los 80 ni de la música ni del ambiente. En mi opinión, para un restaurante de lujo están ya un poquito "demodé". Pero para un Guachinche, perfecto. Buen aparcamiento fuera, y una vez pasada la barra, se baja otro nivel hasta el comedor. Un amplio espacio en esa cueva, con bastantes mesas,  manteles de motivos canarios sustituyendo al fino hilo de antes, olor a buena comida y barullo "guachinchero".

Acababan de inaugurar, y tenían ya un buen número de mesas. Uno iba con la idea fija de probar ésa Ropa Vieja que me había puesto los dientes largos. Lástima. No había. Además de que venían de una larga noche de inauguración, que no les había permitido preparar muchos platos, me da la impresión de que no van a ofertar el mismo tipo de cocina que Los Parrandas 1. Los platos que me dijo (y que no recuerdo bien), no coincidían con los que me comentó el amigo Luis. Aquí parece que le van a dar un enfoque más de carne a la brasa y picoteo Canario.

No teníamos mucha hambre, fuimos sólo por lo de la Ropa Vieja. Pero algo había que probar, que aquello olía bien, y salían platos con muy buena pinta. Así que pedimos, como casi siempre, unas Garbanzas. Estaban muy ricas. La de toques diferentes que se le pueden dar a un mismo plato. Éstas estaban muy sabrosas, con un caldito muy bueno. Y pedimos también un Combinado que sirven, con salchicha blanca, roja y morcilla. Muy buenas y bien hechitas. Y pedimos de postre un buen quesillo con nata. No tengo mucha más información, salvo decir que lo que nosotros probamos estaba muy bueno. Como referencia, en las mesas contiguas no sobraba un cacho de carne ni de nada en los platos. Acompañamos la comida con dos cañas y un refresco, y pagamos unos 15 euros. Pinta bien, puede ser un buen sitio. Mucha suerte al equipo del Guachinche, y que dure.

Dirección: C/ La Brita, 9. Barranco Grande
SANTA CRUZ. Teléfono: 645-085 911


Coordenadas:
Latitud: 28.4391048 (28º 26' 20.78" N)
Longitud: -16.301873900000032 (16º 18' 6.75" W)
 

sábado, 20 de abril de 2013

Guachinche La Rampa



Abrir, y sobre todo, mantener un negocio es tarea complicada (si, llegué yo solo a esa brillante conclusión). Más si se trata de un negocio de hostelería. Abrir un Guachinche en La Corujera, donde hay casi más Guachinches que casas, le añade aún más dificultad. Y hacerlo casi puerta con puerta con el que podría ser el Guachinche más visitado de la zona, toma tintes de hazaña. La imagen era elocuente: cuando llegamos, en uno ya había cola por fuera para comer, y en éste apenas un par de mesas (aunque luego fue llegando alguna más). La competencia es buena, pero ésta dichosa época que nos está tocando atravesar se lo pone aún más difícil a los sitios nuevos, ya que la mayoría de la gente tiende a asegurar el tiro, en lo que a salidas a comer se refiere, y apuesta por lo conocido, antes que aventurarse a invertir los cuartos a ciegas en algo nuevo. Pues oiga, para eso está este blog, para dárselos a conocer un poquito. Aunque en el tema de los cuartos estamos como la mayoría (jodidos, con perdón), no nos importa llevarnos algún chasco de vez en cuando, porque también compensa disfrutar de sitios acogedores y recomendables como éste.

Llevan tres meses bregando por hacerse un hueco junto al Guachinche Emilio y Mar, que, con más de ocho años por allí, son uno de los referentes en La Corujera. El nombre le viene porque, para acceder a él, hay que bajar la  rampa que anteriormente daría acceso al garaje. En la entrada hay un pequeño comedor con un par de mesas, junto a la barra y la cocina. Ese comedor está presidido, como si de la chimenea de un saloncito se tratase, por la parrilla, donde se prepara la carne a la brasa a la vista, carne con una pinta tremenda. Junto a éste, el otro comedor, no muy amplio pero confortable. Comedor guachinchero, sencillo, con sus manteles de hule cubriendo las amplias mesas, y sus sillas de bobina. Unas pequeñas ventanas confieren un poco de luminosidad natural, anulando la sensación de estar en un garaje.

La carta, cortita pero sin que se le pueda objetar nada, o quizá si: que no tenga algo de postre. Supongo que todo se andará. Pero en cuanto a variedad, suficiente para un buen picoteo. Junto a lo que pedimos nosotros, ese día ofrecían Queso asado, Asadura, Carne de cabra, y además de Chuleta o Bistec de cerdo a la brasa, repito que con una pinta estupenda, servían un Pulpo guisado que había que verlo. Aquello era un trozo de Kraken.

Tras dar buena cuenta de un poco de chorizo "de perro", y como casi siempre,  empezamos degustando unas caseras y sabrosas Garbanzas, y unas Croquetas, también muy buenas. Le siguió un platito de Carne fiesta, tierna, un pelín seca, pero con muy buen sabor. Y terminamos con un tremendo bistec de cerdo, que respondía a la pinta que tenía. Estupendo de sabor, hechura y ternura. Habrá que ver como están esas chuletas. Como decía antes, no tienen postre, sólo helados. Mi hijo pidió uno. Para beber, una cuarta de vino y cuatro refrescos. Comimos muy bien, y la cuenta fué de poco más de 28 euros. Sin compararlo con nadie, y puliendo algunos detallitos lógicos de los comienzos, lo recomiendo. Y el hombre se esfuerza en que estén bien atendidos. Así que le deseo suerte, y que la gente le de una oportunidad. Luego él se ganará el que vuelvan (o no).


Dirección: Carretera nueva La Corujera, 129
SANTA ÚRSULA. Teléfonos: 665-888 094 / 608-450 407


Coordenadas:
Latitud: 28.4113147 (28º 24' 40.73" N)
Longitud: -16.498622999999952 (16º 29' 55.04" W)
 

miércoles, 17 de abril de 2013

Taberna Franco


No estaba seguro, para evitar conflictos, de comenzar el post haciendo la gracieta fácil (y mala) con el nombre del local, y decir que con Franco se lleva mejor la crisis, o que el paladar no entiende de ideologías. Que no se me moleste nadie. Dios me libre de frivolizar sobre el tema, pero creo que se puede comentar, con la perspectiva que nos da el tiempo transcurrido. La percepción que tengo de la época del Caudillo es histórica, de lo que he leído y me han contado, no como la de quien si la haya vivido (o sufrido). Cuando murió, yo era un chiquillo preocupado principalmente en salir a la calle a jugar a la pelota. Por eso lo veo como algo ya más que superado (aunque no olvidado), y sin cabida en nuestra sociedad actual.
Para los que si son sensibles al tema, les advierto: No es que sea un santuario, pero se ve que alguien por allí le tiene alguna simpatía al dictador. El amigo que me recomendó este sitio me lo recalcó: “la pega es el nombre, y las fotos de Franco que tiene por el comedor”. A mi, sinceramente, me da igual. Cada uno que tenga sus ideas mientras no se meta con nadie. Y no soy el único al que le da igual, salvo que haya una cantidad brutal e insospechada de fachas en la isla. Además, con tanta gente que había, ni me di cuenta de las fotos. 

La pega que yo le pondría no es ésa, sino otras: El barullo que formamos la gente que llenamos hasta los topes el comedor, y la extrema rapidez con que te sirven todo. Apenas pronunciada la última sílaba del pedido comenzaron a llegar los platos, y en un pispás estaba todo servido. Te sientes como presionado a terminar enseguida. Además tienes gente asomándose al comedor, clavándote la mirada y torciendo el gesto si ven que te demoras mucho en acabar. Bueno, y también es una pega para mi que no abran los Domingos, que es el día que salgo por ahí. Pero para echarse algo rápido entre semana, está bien.

Mi amigo me recomendó especialmente la Ropa Vieja. El primer intento entre semana murió en la barra. Aquello estaba a tope, y con cola para entrar en el comedor. Comedor amplio, del que no les pongo foto porque sólo se vería un bosque de cabezas (además, mal sacadas con el móvil). Parece el típico Bodegón, con una zona de barra en la entrada, y tras un pequeño pasillo, desde donde se aprecia el ajetreo en los fogones, se accede al comedor. No soy nada amigo de esperar mucho para comer, pero no me iba a ir de allí sin probar la Ropa Vieja. Cayó allí mismo, en la barra. Estoy de acuerdo con mi amigo. Está estupenda. 

La segunda vez la espera fue menor. Enseguida nos atendieron (tienen bastante personal), recitándonos una carta sorprendentemente amplia, para todos los gustos. Los camareros volaban desde la cocina a las diferentes mesas del abarrotado comedor, llevando platos con muy buena pinta. Si un sitio se pone de ésa manera día tras día será por algo. Y es que aquí, además de comer barato, se come bien. Esta vez pedimos un plato de Calamares, muy buenos y crujientes. El plato más caro, y fueron 5 euros. También estaban muy ricas las Potas en salsa, con sus papitas arrugadas. Y terminamos con unas sabrosas Costillas con papas. De éste plato pedimos otra media ración para llevar, a que las probara mi hijo, que salía del colegio. 2,50€ la media de costillas.  Nos quedamos a gusto con eso, y para beber pedimos una cerveza y dos refrescos. Todo por unos 21 euros. Un sitio bueno y barato. Y con no mirar las paredes...

Dirección: Camino el Vallado, 63. LA LAGUNA
Teléfono: 922-633 624


Coordenadas:
Latitud: 28.4830124 (28º 28' 58.84" N)
Longitud: -16.32703079999999 (16º 19' 37.31" W)
 

sábado, 6 de abril de 2013

Guachinche Casa Domingo El Cuervo



Volvemos a recorrer nuestros guachinches. Esta vez nos apetecía un buen plato de potas en salsa, plato que nos encanta, y que no es tan fácil de encontrar como parece. Por cierto, si alguien no sabe cómo prepararlas, les recomiendo lean la receta de un asiduo lector, Luis Daniel Merino, que anda estrenando blog, donde comparte sus creaciones culinarias. Aquí tienen el enlace, y que les aproveche. Si hay algún sitio donde ir sobre seguro a encontrar casi cualquier plato, ése es La Matanza, donde lo raro es entrar en una calle y que no haya algún Bodegón, Guachinche, Tasca o Restaurante. En éste caso, el que les vamos a comentar hoy comparte calle con al menos otros tres más, dos de los cuales anunciaban potas. Y guachinche, lo que se dice guachinche, quizá uno. Los demás, incluido éste, más bien los llamaría Bodegones. De hecho, como verán en el enlace de Google Maps, aquí se ubicaba antes la tasca La Siembra.

Nos gustó lo que vimos aquí, y entramos. Como decía, parece el típico Bodegón que tanto se estila por el Norte. Bajos de una casa, salón amplio, aunque no demasiado grande, con una zona de barra en la entrada y el comedor interior, con unos ventanales desde donde observar las vistas de la zona. Tienen un pequeño trozo de comedor acotado con biombos, como para celebraciones. La pizarra, curiosamente, era la que menor contenido ofrecía de los tres bodegones. Pero es que en los otros me parecieron hasta demasiados platos. A mi me gusta más así, una carta cortita y manejable. Presidía el comedor una gran Paella colocada sobre un mostrador, con muy buena pinta. Al final no  había mucho apetito, y nos quedamos sin probarla. Creo recordar que ofrecían, además de lo que pedimos nosotros, Carne fiesta, Queso blanco, Chuletas o Bistec de cerdo, y alguna cosita más.

El picoteo de hoy, que salvo el plato de potas, fueron todo medias raciones, eso si, bien colmadas, fue el siguiente: empezamos, como casi siempre, con un buen plato de Garbanzas, caseras y sabrosas. Las potas estaban muy tiernas, y con una buena salsa, de la que dimos cuenta con las papas arrugadas y el pan. Cayó otra vez (va entrando de nuevo en los pedidos), la Asadura. Bien la carne, y quizá le faltó un toquecito, tal vez más picante, a la salsa para hacerla más sabrosa, aunque estaba buena. Y terminamos con un tierno y rico Atún frito. Parecía una carne fiesta de atún. De postre, pedimos un Flan de café y un Mousse de chocolate. Y para  beber, la acostumbrada cuarta de vino con cuatro refrescos. El servicio, familiar, atento y rápido, quizá en exceso. Al ser casi todo platos de caldero, que sólo hay que calentar, llegaba enseguida a la mesa, sin dar tiempo a terminar el plato anterior. Pero estuvo bien, sin agobios. Un sitio recomendable, y más viendo la factura al final: da gusto salir satisfecho de un sitio, cuatro personas, por 25 euros justos.

Dirección: Carretera de San Antonio, 58
LA MATANZA DE ACENTEJO. Teléfono: 629-210 177

Coordenadas
Latitud: 28.4405407 (28º 26' 25.95" N)
Longitud: -16.455251299999986 (16º 27' 18.9" W)

sábado, 23 de marzo de 2013

La Tasca de Fran



Ya habíamos estado en éste sitio. De hecho, aparece una pequeña reseña en el blog. Pero hace ya mucho tiempo, y el recuerdo era un poco difuso, porque fué una cena con unas décimas de fiebre, que no permitió que disfrutáramos como es debido. Debe hacer como seis o siete años, y lleva mucho tiempo más. Pasamos hace poco por allí, y lo destacable es que, pese a como anda la cosa en este sector (bueno, en todos. Aunque centrándome en éste, sólo en este último año natural, he tenido que quitar del blog, por cierre,  los comentarios de unos seis o siete restaurantes que aparecían aquí, algunos de apertura reciente. Y de los que no me he enterado), pese a todo, decía, ahí continúa funcionando en ese rinconcito. Por algo será. Si recordaba que la comida estaba buena., y el sitio tranquilo. Así que nos decidimos a entrar.

Sigue como la recordaba. Además de gustarme salir a comer por ahí, también me encanta, cuando puedo, meterme en la cocina a preparar alguna que otra receta, con desigual resultado. Aunque generalmente, todo hay que decirlo, no se me da mal. Y a veces pienso que me gustaría montar una tasquita para preparar mis creaciones, y que la gente los pruebe. Enseguida se me pasa el arrebato. La realidad no es tan romántica. Ni loco se me ocurriría, con el curro que lleva eso de trabajar en la hostelería. Pero en los momentos en que lo pienso, la tasquita que me imagino sería como ésta: No muy grande, para poder controlarla más fácilmente, con un ambiente acogedor, donde el tiempo pasa sin prisa, y se saborean mejor los platos, platos que además aquí si preparan muy bien (no como yo), y ofrecen una gran variedad.


Nada más sentarse, ya se le abre uno el apetito ante la lectura de tanta comida en las diferentes pizarras distribuidas por medio comedor.  Ya sean tablas, montaditos, tapas o platos, tienen más que suficiente como para ir unas cuantas veces a echarse un buen picoteo sin repetir un plato. Por destacar algo, además de lo que pedimos, por allí leí Pulpo frito con gambas, Solomillo en varias preparaciones, hojaldre con marisco y aguacate o Magret de pato con higo. Nosotros probamos, por primera vez dicho sea de paso, un estupendo Escacho de gofio con bacalao, parecido al escaldón, muy sabroso. Ricos también la Ropa vieja y el Queso asado con mojos. Los Huevos rotos los preparan de diferentes maneras. Nosotros lo probamos con morcilla y bacon. Muy buenos. Y terminamos con un estofado de cerdo, con la carne muy tierna, y una salsa merecedora de un buen sopeteo con pan. De postre, un fresco Flan de chocolate y un Helado. Para beber, la acostumbrada cuarta de vino, con cuatro refrescos y agua. Rematamos con dos cafés una tarde relajada, con un servicio amable y diligente. Nos fuimos muy a gusto por poco más de 46 euros. Buen sitio. Por eso lleva abierto tanto tiempo. Y que dure.

Dirección: C/ Leoncio Rodriguez 14. SANTA ÚRSULA
Teléfono: 922-304 223

Coordenadas:
Latitud: 28.4259926 (28º 25' 33.57" N)
Longitud: -16.487986500000034 (16º 29' 16.75" W)

viernes, 8 de marzo de 2013

Casa Juan



Fin de semana de alerta máxima, que según donde mirara uno, parecería que no fué para tanto. Mucho, mucho viento, eso si, pero, por lo menos por donde fuimos nosotros, agua no vimos. Bien es cierto que, con el panorama de negros nubarrones que se vislumbraba hacia el Norte, no quisimos arriesgarnos a complicarnos el día, y nos dirigimos hacia Candelaria, en busca de un Guachinche del que había visto un cartel no hace mucho, y que es raro de ver por ésa zona. No nos gustó demasiado lo que vimos, y ya que estábamos por allí, en la zona de malpaís, entramos en este conocido restaurante.

Pese a haberlo visto varias veces al pasar por allí, nunca habíamos entrado. Desde fuera, viendo la entrada, que parece la rampa de un pequeño garaje, no espera uno encontrar ese gran salón que alberga el comedor, o comedores, ya que hay zonas separadas por biombos, que ofrecen mayor privacidad, y los hacen ideales para celebraciones varias. Los grandes ventanales ofrecen una buena panorámica de la zona. El restaurante pertenece a lo propietarios de El Molino, lo que en principio es una garantía.

Este tiene más aire a Bodegón, y tampoco tiene mucho que ver la carta con la del Molino. La especialidad que anuncian es la carne a la brasa y la carne de cabra. Pulsando este enlace pueden echar un vistazo a la carta y a sus precios. Fuera de ella recomendaban queso asado y bacalao encebollado. Y, como seremos aquí de "noveleros": se nos recomienda no salir de casa por el temporal, y que si quieres arroz...., El restaurante casi hasta los topes, y mira que es grande. Y, para más inri, varios grupos de moteros haciendo un alto en la ruta. Buen día para hacer ejercicio con la moto por esos caminos con el viento zarandeándolo todo.

En cuanto al picoteo, fueron todo medias raciones, ya que no había demasiado apetito, pero para media ración están bastante colmadas. Empezamos con un buen Escaldón, acompañado de un mejor mojo. Muy ricas las Garbanzas y la Carne de cerdo en salsa, tierna y sabrosa. Y por fin los convencí a probar de nuevo la asadura, después de mucho tiempo ( ya conté aquí que una vez me aventuré a prepararla yo en casa, con un éxito tal, que hizo que mi familia aborreciera el plato). De postre, una fresca tarta de moka y un helado, además de dos cafés. Para beber, una cuartita de un vino blanco que bajaba como si nada (siempre con seven up), y cuatro refrescos. Pidiendo raciones completas, o eligiendo algo de carne a la brasa, se eleva la factura, pero nosotros nos quedamos a gusto con lo que comimos por unos 31 euros. Buen sitio. Y de vuelta a casa, impresionante la vista de ese mar embravecido, y ¡como se movía ese coche por la autopista!






























Dirección: C/ San Antonio 64. Subida a Malpaís,
CANDELARIA. Teléfono: 922-501 246

Coordenadas:
Latitud: 28.3472872 (28º 20' 50.23" N)
Longitud: -16.390112199999976 (16º 23' 24.4" W)