lunes, 15 de febrero de 2010

Popurrí de recomendaciones (II)

Seguimos recordando sitios para picar. Tal vez no sea la mejor selección para éstos tiempos de crisis, ya que superan el nivel medio de precio económico que buscamos, pero si vamos con la premisa de pedir platos para compartir, reduciremos un poco el coste. Aquí quedan para el que se lo pueda permitir. Pulse sobre el nombre o la foto para más información. Que aproveche.

LA SABINA: Un lujo de sitio. No por el precio (que también), sino por el local (una casona exquisitamente decorada con un toque moderno, con varias salas, una amplia terraza interior y patio exterior con un pequeño jardín donde los niños podran esparcirse a gusto), por la ubicación (un entorno con aire campestre, muy tranquilo y acogedor, a pesar de no estar tan lejos de la autopista),y por lo que allí se prepara. Mejor ir con buen tiempo, así podran disfrutar de cualquiera de las estancias. Está en la salida 27 de la autopista del Norte, en la Victoria. En vez de subir hacia La Victoria, bajar y retroceder el camino por una carretera paralela a la autopista. Deguste la cocina canaria con toques creativos. Destaco sus buenas garbanzas, servidas en un original calderito. Dirección: C/ Santo Domingo, La Victoria. Teléfono: 922-581 847

EL RINCON DE PEDRO: En la Zona alta de Caletillas-Candelaria con unas estupendas vistas al mar. Tiene una amplia terraza cubierta con toldos transparentes, y unas pequeñas cuevas convertidas en salitas con una o dos mesas, ideal para comidas o cenas intimas. Preparan muy bien unos Montaditos de salmón (aunque a mi no me gusta mucho el salmón), de Batata con bacalao, Bacalao encebollado, Cherne. Dirección: Plaza Dimas Coello (El Lagar). Teléfono: 922- 502 080.


EL ARCHETE: Para mi, uno de los mejores sitios donde comer en Tenerife, lástima que no pueda hacerlo a menudo porque la economía de uno no da para tanto. El entorno exterior no le beneficia mucho, pegado a la autopista, pero dentro, en la parte baja se respira tranquilidad, los salones están muy bien decorados, y ya de entrada uno siente que va a comer bien. Me encanta su cerveza fría servida en jarras de barro. Es un sitio de cocina creativa canaria, y alli he comido desde camarones y chicharros, montaditos varios, hasta sus exquisiteces como el Pulpo al aceite picante con papas negras y mojo rojo, o Láminas de batatas con vinagreta de cilantro y cherne salado. Al final lo mejor es degustar un plato con una selección varios postres caseros, como mousse de gofio, helado de higo de leche etc.... Dirección: C/ Aroba. Puente de Candelaria. Teléfono: 922-500 354. NOTA, FEBRERO DE 2011: Por una serie de problemas entre el propietario y un constructor, por temas de lindes y alguna que otra historia que no vamos a comentar aquí, y que nada tiene que ver con el restaurante y su comida, El Archete se ha trasladado a otra ubicación, en la zona de la Iglesia de Santa Ana (C/ Santa Ana, 10), cerca de donde estaba antes, y mantiene el mismo número de teléfono. La nueva ubicación la pueden ver AQUÍ.

DELFIN: Un gran descubrimiento. En ése Sur de la isla, en Callao Salvaje, al final, en la Playa,ontramos con un local muy acogedor, con unas vistas al mar inmejorables, pues estamos sobre él (en realidad sobre la parte de las rocas),atendido por dos señoras a las que siempre se las veía de buen humor y bromeando, muy amables con los clientes. Exquisitos los mejillones a la marinera, pescado (no recuerdo cuál), los niños pidieron unos Spaguetti que les gustó mucho, y a mí me encantó el Pollo al ajillo. ¡que bueno estaba!, ¿como sopeteé la salsa!. La verdad es que pasamos una cena muy agradable. Dirección: Calle la La lava S/N (Callao Salvaje. Teléfono 922-740 261.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Popurrí de recomendaciones (I)

Voy a ir reflejando aquí, de cuando en cuando, otros muchos sitios a los que he ido a picotear, que sin estar tan recientes en el tiempo y, como tampoco tenía en mente hacer éste blog, sin tener todos los datos, si guardo un buen recuerdo de ellos y de algo bueno qué probé, y considero que debo hablar de ellos por si alguien no los conoce y quiere probar. Espero que sigan igual, aunque no hace tanto tiempo que he ido. Si quieren ver el sitio y su localización, pulsen sobre el enlace subrayado.

CASA PORTELA: Buen ambiente, comida casera. Tiene 2 comedores, y una pequeña barra en la entrada. A veces hay que coger número. Destaco la Ropa vieja, el Escaldón, un plato que llaman Bichillo (cerdo con salsa), o los chocos. Está en el Camino de Tabares 63, en Guamasa. Teléfono 922-636 241.

Si seguimos por ésa misma calle de Casa Portela hasta el fondo y luego giramos a la izquierda nos encontramos en la calle Padilla Alta con EL LECHERO. Tiene una gran lechera en la puerta (supongo que de ahí el nombre), y se come un buen escaldón, salchichas, chistorras, conejo... pero lo que más recuerdo es la ropa vieja; nada que ver con lo que se come por ahí, no digo que mejor, sino que es diferente; seca, no tienen nada de salsa, pero está muy buena.

Aunque no recuerdo el nombre (si es que lo tiene) ni el teléfono, en éste GUACHINCHE en Santa Úrsula se come muy bien. Para los que conozcan la zona, aparte de que lo pueden ver en el mapa, si conocen la cafetería El Mirlo Blanco, enfrente vemos una entrada en pendiente, bastante pronunciada. Pues está entrando a 50 m a la izquierda. Tiene un pequeño aparcamiento de tierra enfrente. Para ser un guachinche, tiene normalmente bastante variedad de platos, como Garbanzas, Chopitos, Ropa vieja, Bacalao, queso frito con arándanos y algunos más. Eso sí, vayan con un plan B, porque, es el único negocio que conozco en el que el dueño se cabrea (si, si, se cabrea) cuando hay mucha gente o viene una mesa muy grande. El local está atendido por él y su mujer, no dan abasto y el hombre se pone de muy mal genio cuando se agobia, llegando incluso a cerrar la puerta del garaje que es el guachinche, dejándolo medio a oscuras, hasta que se van un par de mesas, que vuelve a abrirlo. La verdad es que, aunque se come muy bien, no hay por que aguantarle al hombre sus malos humos, así que vayan preparados: si no hay mucha gente, entren.


EL LAGAR DE ACENTEJO: En la misma carretera general de La Matanza a La Victoria, un local pequeño, que suele tener las puertas cerradas aún abierto. Muy sencillo, servicio rápido y allí se come, entre otras cosas, un buen bacalao y conejo frito. Dirección: Carretera general 15. La Victoria de Acentejo. Teléfono: 922-580 345


Seguiré escarbando en la memoria para traerles aquí más sitios para ir de picoteo. Animo a todo el que quiera que aporte sitios que le hayan gustado, o del que quieran hacer una crítica, simplemente haciendo clic al final de ésta página. nos haremos eco aquí, para que todos podamos ir conociendo más sitios.


martes, 26 de enero de 2010

Tasca El Aljibe

Tengo que agradecer en parte al restaurante "El Candil del Mago", porque gracias a lo mal que me trataron y a irme de allí, vine a parar a ésta estupenda tasca. Pero antes, unas líneas a la persona que me atendió allí, por si me lee, o para descargar. Yo puedo entender que un restaurante esté todo reservado y no haya mesa libre, ya me ha pasado otras veces; me marcho, vuelvo otro día y Santas Pascuas. Lo que no entiendo son las (malas) formas. Tal pareció que hubiéramos cometido la imprudencia grave de haber osado ir al único restaurante que existe en la isla, y sin reservar antes, a que nos hagan el favor de ponernos algo de comer, y, en penitencia, nos condenan a comer ateridos de frío en la terraza cubierta, con el gesto magnánimo, eso si, ante nuestra negativa, de ofrecernos encender una estufa de jardín. Además, ¿por que no empezar por el final y nos ahorramos todos el sofoco inicial?, pues, una vez dentro del coche para buscar otro sitio, otra persona sale del restaurante para decirnos que nos habían conseguido una mesa dentro. ¿Milagro?. ¿Remordimiento de conciencia?.
Un restaurante no es sólo un buen local y una excelente comida. El servicio, sobre todo si es malo, dice mucho. No obstante, el restaurante me pareció muy bonito, en un enclave muy tranquilo, y se debe de comer bien. Como no soy rencoroso, y puede ser que la haya pillado en un mal día, seguro que acabaré visitándolo en un tiempo.

Me ha quedado un poco larga la perorata, así que vamos al lío. Afortunadamente, en la zona donde está el susodicho, hay abundancia de buenos restaurantes: recuerdo Casa Portela, el Lechero, la Tasca la Vereda etc... sitios que no he añadido aquí porque hace tiempo que no visito. Tendré que volver para actualizar la información, pero tengo buenos recuerdos de ellos; sin embargo, aunque había pasado muchas veces, no había entrado nunca en ésta tasca.

La entrada es pequeña y nos da paso a uno de los comedores, para no fumadores, pequeño y acogedor, con una estufa dándole mas calidez. Cruzando la puerta o a traves de un pasillo exterior que bordea un pequeño jardín se accede a la zona de fumadores.

La carta es bastante amplia y la componen variedad de entrantes, montaditos, revueltos, embutidos y carnes, principalmente. Fuera de carta tenían Cogollos con Anchoas y salsa César, Croquetas y Pulpo a la Gallega. Pedimos los cogollos, Papas Bravas, muy buenas y no muy picantes, Garbanzas (exquisitas), el mejor plato de Queso asado con miel de palma que he probado, bien bañado en miel, y unos Montaditos de Batata con migas de bacalao, alternando mojo verde y rojo sobre ellos, abundantes y deliciosos. Me llamó la atención un plato con una pinta excelente y que no vi en la carta, y eran unas brochetas de langostinos empanados con polvo de millo (maiz), que debían estar para chuparse los dedos.

Muy buena presentación de los postres que vi salir, sólo con ver los platos apetecía comerlo. en nuestro caso pedimos quesillo, muy suave y rico, servido con un barquillo en un plato muy bien decorado. Destacar también la Tarta de requesón y mango, el Brownie o el Principe Alberto, así como variedad de tartas heladas.

Todo en un ambiente tranquilo y acogedor, con un personal amable y atento (no va con segundas), y a unos precios más o menos en la media para una tasca: sobre 13/14€por persona.


Dirección: Camino Tabares, 18. Guamasa. Teléfono: 922-636 111

jueves, 21 de enero de 2010

Las Cuevas de Ramón


A éste sitio, o vas porque te lo recomiendan, o las posibilidades de que pases por allí y entres son pocas (hablo de mi caso). Aunque está en una carretera general, y a mí me encanta coger el coche y hacer kilómetros, no se me hubiera ocurrido subir a buscar un restaurante por ahí, ya que para llegar hay que subir un buen trecho de vía más bien estrecha, aunque no incómoda para circular, además de que la carretera general del sur a veces se torna bastante sinuosa. Y a lo mejor si me lo encuentro al azar no hubiera entrado, no destaca mucho en el camino y la primera impresión (no muy positiva) que nos llevamos no se corresponde con lo que encontraremos dentro.

Aparte de que lo pueden ver en el mapa que ilustra el comentario, no es difícil llegar: cogemos la autopista hacia el Sur, entramos por el desvío de las Eras, y subimos todo para llegar a un sitio llamado Cruz del Roque y de ahí a la carretera general; Giramos a la izquierda sentido sur, hacia Arico, y entramos en Los Morales, ya se lo encuentran en el lado derecho de la carretera.

Debe su nombre a que el restaurante está construído dentro de unas cuevas, con un comedor principal y otro en un altillo, un sitio pequeño pero acogedor y donde no nos parece que estemos en una cueva. La decoración interior le da un toque diferente a lo que uno espera encontrar en ésa zona. Lo mismo ocurre con la carta: Olviden las típicas garbanzas, escaldón o pescado. Aquí la carta, no muy amplia pero suficiente, la componen la ensalada exótica con verduras ecológicas, no diría yo que es como la ensalada china, pero tiene su toque agridulce muy original; el queso de cabra asado con mojo rojo y salsa de arándanos; Carne de cerdo macerada en soja, pimientos y cebolla, muy rica; El pollo asado nos lo sirven ya deshuesado y desmenuzado; Tallarines con carne y verduras, también muy buenos. Eso fué lo que pedimos, y además tienen conejo en salmorejo, y por encargo, arroz con gambas y costillas agridulce.

De postre pedimos el único que tiene, su famosa arañita, un postre de quesillo con nata y nueces, que estaba bueno pero para mi gusto de un tamaño excesivo. Lo sirven en un sólo plato, variando el tamaño en función del número de comensales: o calcularon mal o nos vieron pinta de golosos, pero a mí, que ya de por sí no soy de mucho dulce, me empalagó un poco y nos sobró casi la mitad.

Un detalle que nos gustó bastante es que si pides café y licor te llevan a la mesa una cafetera de las de casa, y las botellas de los licores que hayas pedido, para que te sirvas tú mismo. Puedes acabar la comida charlando tranquilamente, sirviéndote el café y el licor a tu ritmo, de hecho nos pimplamos casi media botella de uno (aclaro que sin alcohol) y allí nadie nos dijo nada, ni nos retiraron las botellas hasta que se las tuvieron que servir a otra mesa.

En fin, un sitio agradable y diferente en ésa zona apartada del gran tráfico del Sur, y que habrá que seguir explorando. Ya saben, si conocen algún sitio curioso como éste, o cualquiera que les haya gustado, envíenmelo a traves del formulario que hay mas abajo con su comentario, y así lo compartimos con todos.

Dirección: Ctra. General Sur Km 45,9 - Los Morales.
Tel: 922-161 056

lunes, 18 de enero de 2010

Tasca la Era

Aunque tiene ése nombre, es más el típico guachinche, al que un amigo me invitó la otra noche, hablándome maravillas de la comida y el precio. Me llevó en su coche, y menos mal, si voy sólo para encontrarlo me hubiera costado una eternidad; era ya noche cerrada, el camino no está iluminado y además, con la niebla que había no se podía ver más allá de un metro del coche.

Después de ir por primera vez no es tan difícil encontrarlo. Pasamos la plaza de la iglesia de Llano del Moro (si venimos del Sobradillo hay que girar a la izquierda), y seguimos el camino recto, yo creo que 1 Km., y hay que fijarse, una vez pasado un grupito de casas, en una pequeña entrada a mano derecha, que da a una explanada que es el aparcamiento, y detrás de unas chumberas se divisa una casa. En la pequeña entrada hay un cartel, que no debe ser más grande que un folio, con la inscripción manuscrita de "finca la era". El aparcamiento tiene una iluminación nocturna por sensores, que se encienden al entrar el coche, si no, no se vería nada.

Al entrar en la casa, en una parte que me dió la impresión de que en sus tiempos fué un establo, pues en un lateral donde tenían las garrafas, se ven aún lo que parecen los ganchos donde se sujetaban a los animales para comer (no soy nada conocedor de temas de ganadería, pero seguro que me entienden), decía que en la entrada tienen una pequeña barra, sin nada para sentarse, y luego se entra al pequeño comedor, con mesas alargadas con sus manteles de hule, y con bancos sin respaldo tambien alargados donde sentarse varias personas. En un cuarto contiguo otro grupito de mesas, calculo que cabrán en total unas 35/40 personas. El techo inclinado de madera, y las paredes blancas con algunas piedras vistas le dan al sitio un toque rústico y acogedor.

Al poco de estar allí, en una mesa vecina donde habían terminado de comer sacaron unas guitarras y se arrancaron con unos boleros y folías, al más puro estilo Tenderete o La bodega de Julián (que son dos programas dedicados a nuestro folklore, para los que nos leen desde fuera de Canarias). La verdad es que amenizaron la cena.

En cuanto a la comida, destacar que las medias raciones son bastante generosas. Nosotros pedimos Queso, Escaldón, para el cual tienen dos mojos; Carne fiesta, una de las mejores que he probado, no sólo por el sabor, sino por la textura, muy tierna y jugosa; las garbanzas también estupendas, Pollo al ajillo muy bueno, Conejo frito y Carne de cabra, que tenía una salsa muy buena, pero yo no puedo con ése sabor tan fuerte. Todos los platos vienen con sus papas fritas. También tenían unas costillas con papas con muy buena pinta.

Pedimos también postre, quesillo, mousse de chocolate y bienmesabe. Dicen que el vino es bueno, ya saben que lo mío no es el vino, a lo más que llego yo es a cometer el pecado de rebajarlo con seven up, así que no puedo opinar.

Salió la cuenta por unos 15€ por cabeza, pero se puede comer por menos; el plato de carne de cabra quedó entero, y no pudimos acabar con los postres, yo creo que pedimos mucho. Por unos 10/12€, si no abusamos del vino, se puede quedar uno a gusto.
Comentar que sólo abren Viernes y Sabados mañana y tarde, y Domingos por la mañana.

Dirección: Calle el convento s/n. Llano del moro.
Tel.: 637-417 641.

domingo, 10 de enero de 2010

Churrasquería Rodeo

Como el Bodegón Campestre, éste es otro de los clásicos de la isla, no sé que tiempo lleva abierto pero yo fuí por primera vez hace más de 20 años. Un sitio de visita obligada, aunque sea una vez, para los amantes de la carne. Es una churrasquería con la particularidad de que no hay que pedir plato, sólo las bebidas, y empezarán a desfilar ante nosotros varios camareros vestidos como de gaucho con la carne, ensartada en una espada, o en una mesa, para servirnos directamente en el plato un tipo de carne tras otro, hasta que, hartos ya, digamos basta. Tienen otro por el Sur, en Fañabé. pero me referiré hoy al de Los Naranjeros, el de siempre.

No suele haber problemas para aparcar, ya que dispone de un gran aparcamiento propio. Al cruzar la entrada nos encontramos con un amplio salón, decorado de modo rústico, en el centro del cual hay dispuestas unas barras tipo self-service donde servirnos las ensaladas, entrantes y guarniciones. Al fondo, en una estancia junto a la cocina, podremos admirar y percibir el olor de la carne que se va asando, ensartada en las espadas con las que después nos servirán en la mesa.

Antes de empezar a recitar la comida que sirven les diré que recomiendo ir con el estómago vacío ( y con la cartera un poco llena, ya que, aunque no es de los caros, y ya se sabe con antelación el precio de lo que va a comer - 12€ por persona y 4€ los niños -, con las bebidas, postres y cafés seguro se les va a más de 20€ por persona, ya digo, no muy caro para todo lo que se come, pero no es de los que aquí recomendamos como barato ), ademas de tomárselo con calma, para no llenarse demasiado pronto y disfrutar de la comida.

En la parte de Self Service hay como unas 20 bandejas, recuerdo ensaladas, ensaladilla, huevos a la moscovita, arroz, aros de cebolla, plátanos fritos, papas fritas, papas revueltas, pimientos asados, tomates aliñados etc... además de varias salsas para acompañar, de las cuales se puede uno servir cuantas veces quiera.

La carne a la brasa, buenísima, nos la cortarán los camareros directamente en el plato. Cada uno lleva un tipo diferente en la espada, nos dirá lo que es y si nos apetece, nos cortará una porción. De toda la variedad recuerdo Ternera, Cerdo, Pata con salsa barbacoa, Muslos de pollo, Salchichas, Costillas de ternera, de cerdo, Ternera al ajillo, Pechuga de pavo con bacon, Ternera con bacon, Lomo de cerdo adobado y algunas más. Los camareros seguirán viniendo y repitiendo hasta que le indiquemos que no queremos más.

Luego de postre nos acercan a la mesa un expositor con los postres caseros y las tartas. Yo nunca he pedido postre porque cuando acabo con la carne ya no me cabe nada sólido, un café y voy servido.

Un único pero, y eso no tiene remedio, es el barullo que se monta cuando está lleno, las mesas están muy juntas para mi gusto, y hay mucha actividad de servicio, pero es un buen sitio para los que, como a mi, les encante la carne. Aquí podemos darnos un festín y ponernos morados, pero sólo una vez cada mucho tiempò, si no la acabaremos aborreciendo. Además prefiero el picotear cositas variadas por ésos sitios de Dios, con sus salsitas y sopeteos.


Dirección: Ctra. General del Norte, 441. Los Naranjeros, Tacoronte. Tel. 922 637 020

jueves, 7 de enero de 2010

Canaima


Otro de los clásicos de la isla. Este es un restaurante en el que encontramos de todo, desde unos contundentes bocadillos para, desde bien temprano, darle energía al cuerpo para empezar la jornada, o tapas en la parte de cafetería, y ya en la parte del acogedor comedor, degustar desde unas lapas, pescado, potajes, paellas o ensaladas, hasta probar las especialidades venezolanas, que es a lo que voy yo y por lo que lo recomiendo.

No le favorece mucho la ubicación, en un nada glamouroso polígono entre industrial y comercial, con el barullo de coches y dificultades de aparcar durante el día, y de noche queda un poco desangelado, aunque seguramente en otro emplazamiento ganaría en caché pero perdería en facturación, ya que se beneficia de toda la gente que trabaja por los alrededores, y que llena día tras día el local, no en vano llevan ahí muchísimos años. Los domingos cierra, supongo que por la misma razón de su situación.

Pero vale la pena ir a probar la especialidades, no sé lo que pensarán los venezolanos, pero para mi gusto está muy bien preparada y sabrosa. Podemos elegir entre una amplia variedad de arepas, hechas a la brasa, los típicos tequeños, de un tamaño bastante mayor que los que pruebo por ahí, Cachapas, y hallacas, aunque éstas últimas no las pido ya que las probé una vez (no aquí) y no me gustaron. Destaco sobre todo un plato que me encanta y que aquí preparan muy bien, que es el pabellón criollo.

No encuentro muchos sitios aquí para disfrutar de éste tipo de comida fuera de la zona de Santa Cruz - Laguna, tal vez porque no he sabido buscar, a ver si alguien me recomienda alguno. De los que he ido, es donde mejor he comido, y a unos precios normales, no es barato pero si van a pedir pabellón tampoco les va a caber mucho picoteo. Lo normal son 15/16€ por persona.

Dirección:Calle Fernando Beautell 25. Santa Cruz.
Teléfono: 922-221 502