lunes, 15 de agosto de 2022

Alhambra

Está derivando un poco últimamente este blog hacia la cocina internacional, casi sin quererlo. Pero bueno, son opciones dentro de la isla, no todo van a ser Garbanzas y Escaldón (que me encantan). En esta ocasión, hemos visitado un Kebab, que tan de moda se están poniendo ahora, a tenor de las aperturas de varios que he visto en estos últimos tiempos. Nunca había estado en uno aquí en la isla, y lo único que había probado fuera  fué el típico Donner, y no me hizo demasiada gracia, no porque no estuviera bueno, sino por lo incómodo que me fué comerlo, bien es cierto que había un self service para ponerse uno los añadidos que quisiera, y quizá me pasé. Y además era un sitio para comerlo casi de pie, y no fué una buena experiencia.

Pero esta vez para contentar a la familia, que les apetecía probar, fuimos a este sitio, que no parecía ser el típico salón donde casi se preparaba sólo para llevar, como algunos de los que he visto abrir últimamente. Me gustó lo que vi en un principio, porque era un local acogedor, donde, además de poder encargar para llevar, se podía sentar uno cómodamente a disfrutarlo como restaurante. Leyendo luego un poco de información para aportar aquí, me llamó la atención también por la interesante historia de sus propietarios, de cómo viajaron de su tierra a la nuestra, muy jóvenes, y su trayectoria hasta poder cumplir su sueño de abrir un negocio. Interesante historia que pueden leer pulsando aquí

Como decía, el sitio es acogedor. Una vez se entra, pasando por la pequeña terraza, y la zona de barra y de "maquinas" (esos asadores giratorios a la vista donde preparan las carnes) el comedor nos acoge con su decoración de motivos árabes, con una suave música que acompaña las imágenes que se proyectan sobre la pantalla gigante, de dunas, camellos y calor, calor que también nos envolvió, ya que no daban avío a mitigarlo los ventiladores dispuestos por las paredes. Se juntaron los calores de las máquinas con el fuego climático que estamos teniendo estas semanas, que parece no acabar, y se estaba calentito en la estancia. Pero bueno, un par de cervecitas frescas, y a esperar por las viandas. 

La carta, supongo que será la típica de los Kebab. Como no he estado en ninguno, no se decirles si había algo que los diferenciara. Si me sonó curioso el plato llamado las Papas Alhambra, que describen con un nombre tan nuestro como las papas bravas, con carne de pollo o ternera y salsa de yogurt. La probamos, y aunque no se parecen en nada a nuestras papas bravas, estaban muy buenas. Ofrecen variedad de entrantes fríos y calientes, ensaladas, por supuesto Kebabs, bien servido en Dürüm (envuelto tipo wrap, en tortilla de trigo) o Dönner (dentro de un pan de pita redondo y plano), y carnes al grill en pinchos  o en plato. 

Nosotros, además de las papas Alhambra ya comentadas, antes de las cuales degustamos con el pan una salsa de yogur que estaba rica, y una salsa picante que estaba picante, un poco más de lo que yo soporto, y eso que me encanta el picante.  Pero este es otro nivel. Como decía, probamos unos Falafel, una especie de croquetas de garbanzos especiados que estaban muy ricos, Un kebab, en este caso un Dürüm, que, dado su tamaño, bien valdría como almuerzo o cena. Y el plato que más me gustó, fué el llamado Shish Kefta, creo, una carne de cordero molida y especiada, muy sabrosa, con una ensalada de tomate y pepino picadito, y que se puede acompañar con  arroz o, como en nuestro caso, de papas fritas. Terminamos con una rica y fresca Natilla libanesa. Un buen sitio, muy bien atendidos, y el precio me pareció barato. Lo que comimos, mas cinco cervezas y dos refrescos, poco mas de 36 euros. Recomendable. 

Dirección: Ctra. Provincial Cuesta de la Villa, 173 
SANTA ÚRSULA. Teléfono: 633 30 23 49