martes, 24 de noviembre de 2009

Restaurante Jiménez (Casa Horacio)


La isla está poblada de sitios como éste, a medio camino entre guachinche y restaurante, con vino de la zona y pocos, pero buenos platos, donde generalmente se come muy bien y a buen precio.

Es el caso de éste restaurante, situado en la carretera al Valle Jiménez, yendo de La Cuesta hacia Los Campitos. Al entrar tiene una barra grande, con gente mayormente de la zona bebiendo vino y picando, y en un salón contiguo el comedor, sencillo, amplio, bien arregladito y limpio.

Lo que más nos gustó, que estaba riquísimo, fueron la asadura, el conejo en salmorejo y un pulpo guisado acompañado de cebolla cruda en juliana (nunca lo había probado así, y está muy sabroso).También pedimos bacalao encebollado y garbanzas, estos platos estaban buenos pero no tanto como los anteriores, los hubiera cambiado por la asadura por ejemplo. Nos comimos unos platos de papas arrugadas para acompañar. Pedimos medias raciones de todo porque son suficientes para picar y probar más cosas. Había otros platos en la carta y que no probamos, como tollos, cherne, chocos a la plancha o la ensalada y la sopa.

En fin, buena comida, buen servicio, aunque era sábado y en hora punta se torna el sitio un poco ruidoso, comimos bien, y a buen precio. Con unos 4 ó 5 refrescos (un inciso: para los que les guste el vino, casi todas las mesas lo pedían, con lo cual debía estar bueno), cafés y el pan calentito con mantequilla que te sirven, nos salió unos 35€..

Dirección: Ctra. Gral. Valle Jiménez 169. Teléfono 922-660 336

domingo, 15 de noviembre de 2009

Restaurante Oasis

¿Hacerse mas de 120 kilómetros, ida y vuelta, para llegar a un restaurante, tener que esperar media hora por una mesa en un sitio donde hay dos únicos platos para pedir?. Si me lo preguntan a mí, salvo por lo de la espera de la mesa, que yo soluciono yendo tempranito para ser de los primeros (estar alli sobre la 1 y cuarto de la tarde, más o menos), lo he hecho más de una vez. Ya he comentado aquí que los fines de semana nos gusta hacer kilómetros, de ahí que relativice más el tema de las distancias, ya que con un coche medianamente decente, buena musiquita, y tal y como están nuestras carreteras, es una excursión que no se nos hace pesada.

Si no quieren pegarse el viaje sólo para éso, apúntenlo para cuendo estén por el Sur. Está en Adeje, al lado del ayuntamiento y en una Avenida donde hay dos o tres restaurantes más con la misma especialidad: el pollo frito con mojo. Este es el más recomendable, no porque lo diga yo, es que uno ve los otros a medio aforo y la gente aquí hace cola...

La última vez que fuí habían reformado el interior y era un poco más amplio el comedor. Fuera siguen unas cuantas mesas con sillas metálicas colocadas en la pendiente, en la acera, bajo la sombra de un árbol, que a mí es el sitio que más me gusta, dentro es un poco agobiante para mi gusto cuando está lleno, el problema es conseguir sitio fuera, pero al que madruga....
El sitio es muy conocido y se llena de extranjeros para probar los dos platos de la carta: Ensalada y pollo con mojo.

¿Como una ensalada tan simple, preparada con sólo lechuga, tomate y cebolla, puede estar tan buena?. No se si es el sabor de los gigantescos tomates, el arte que se dan con el aliño, o qué se yo... Tienen su toque, en casa no me queda igual por mucho que lo intente. Y luego el pollo !tremendo! esos muslos de pollo adobado frito y servido con profusión de mojo, a elegir picante o no, acompañado de una bandeja de papas fritas. Se me está haciendo la boca agua al escribir éstas líneas. Usted sólo siéntese, pida la bebida, y según las personas, ellos le sirven las raciones.
Del resto, yo siempre acabo tan lleno que con un café voy más que servido. En cuanto al precio, la última vez ya no me pareció tan barato como antes, salió unos 15€ por persona, pero vale la pena probarlo.

Dirección: Calle Grande 5. Adeje. Teléfono: 922-780 827

jueves, 12 de noviembre de 2009

La Tasquita de Carol

Un buen sitio para ir a pasar una buena comida en un ambiente tranquilo y familiar. La tasca está dentro de una casa antigua, donde nos encontramos al entrar un patio ajardinado, con su pequeña pecera natural. las estancias para las mesas son acogedoras, una de ellas perfecta para celebraciones familiares, pues está separada del comedor y otorga mayor privacidad y una sensación de "estar en casa".

Está en Valle Guerra, es fácil llegar, sólo tenemos que seguir la carretera de Tejina a Tacoronte ( o viceversa ) y en el nº 86 nos la encontraremos. No hay problemas de aparcamiento porque hay una explanada de tierra al lado, y además por los alrededores suele haber sitio.

El ambiente, como digo, es muy familiar, el servicio muy atento aunque no muy rápido a la hora de traer platos a la mesa, pero se tolera bien, el ambiente es propicio para charlar y relajarse.

En cuanto a la comida, pedimos un plato de pata asada que preparan con pimentón, como a la gallega, muy sabrosa, Montaditos de batata, Un escaldón riquisimo que repetimos, Una ensalada de berros muy original ( por lo menos para mi ) y rica con frutos secos y miel, Queso asado, Croquetas (las hacen variadas, de espinacas, pescado, zanahoria, serrano o queso) Ropa vieja y Conejo. De postre pedimos algunas tartas, y un melón natural preparado de un modo que no había comido nunca, con natilla y nata, que estaba muy bueno.

Tienen bastantes más platos en la carta, la verdad es que todo lo que comimos estaba muy bueno, muy bien presentados los platos, y con unos cafés que pedimos salió por unos 15/16 euros por persona.

Dirección: Ctra. Gral.Tejina-Tacoronte, 86.Valle de Guerra.

Teléfono:922 544 050

martes, 3 de noviembre de 2009

Restaurante Doris



Conocido como Casa Doris, dicen de él que tienen los mejores calamares rebozados de la isla (No se quién lo dijo, pero ya hay que haberse gastado unos cuantos euros recorriendo restaurantes por toda la isla para aventurarse a tal afirmación, pero vamos a darlo por bueno) . Como es un plato que me encanta, fuimos un domingo a probar esos maravillosos calamares.

Está en la Punta del Hidalgo, en la carretera general, muy cerca ya de la bajada que va a dar a la piscina y al Edificio Altagay. Tiene una pequeña zona de aparcamientos, que el día que fuí, estaba a rebosar (deben de estar llenos a menudo, baste leer el cartel que pusieron junto al letrero exterior). También dicen eso del restaurante: que los días festivos se llena mucho, y si a ésto le añadimos que fuí un domingo de celebración (día de la madre), nos juntamos ese mediodía gente como para llenar el restaurante tres veces. En principio dimos la vuelta y nos fuimos, pero luego lo pensamos mejor. Valía la pena esperar un poco para probarlos, y regresamos. Tuve que aparcar dentro del pueblo de la Punta porque no había sitio.

Así, bajo un sol de justicia, esperábamos por fuera, a ambos lados de la carretera, un montón de gente. En mi caso, al cabo de una hora o así, pudimos pasar a la pequeña barra que tiene en la entrada, pedir una cerveza y guarecernos del sol hasta que llegara nuestro número y nos tocara mesa.

Ya las circunstancias se iban tornando poco favorables para disfutar de una buena comida. A mi me gusta salir a comer con tranquilidad (original que es uno), comer sin tener que esperar, y huyo de los sitios donde el ruido de la gente, de los platos, de la cocina, y las miradas asesinas de la gente que espera mesa metiéndole prisa a los privilegiados que están ya comiendo, te impiden saborear la comida, pero, una vez esperado lo esperado...

Por fin, hora y media después, nos sentamos. A ésas alturas, ya no estaban los ánimos como al llegar, así que pedimos un plato de camarones, uno de lapas y ración y media de calamares. También ofrecían pescado variado fresco del día, pulpo guisado, ensaladas, etc...

Llegado el punto de hablar de la comida en sí, tengo que decir que los calamares están realmente buenos; doraditos, sin pasarse de harina, y te deja un sabor muy rico. No sé si son los mejores de la isla, pero si de los mejores que he probado. Los camarones, un poco pequeños, pero a veces vienen así, y las lapas poquitas para ser una ración.

¿Valió la pena esperar tanto y pasar tanto calor para probar los famosos calamares?. Yo creo que no, porque la predisposición no era la misma, ya estaba uno cansado y molido de tanto sol y estar de pie. Si hubiéramos venido otro día más tranquilo hubiera sido diferente, sin dejar de reconocer la excelencia de los calamares.

Otro punto negativo es el precio. No es barato. Los platos que pedímos, mas cuatro o cinco refrescos y agua, nos salieron por más de 6o€, no recuerdo exactamente, pero 63€ o así. En fin, si quieren probar los exquisitos calamares de Casa Doris, miren primero si hay mucha gente, y si no, vale la pena probarlos. Si hay mucha gente, o si otro día quieren probar otros calamares también muy buenos, visiten éste restaurante en Tegueste.


Dirección: Ctra. Gral. La Laguna-Punta del Hidalgo km. 16. Tel.: 922 15 66 16.