viernes, 28 de mayo de 2010

Cueva Jurada (El Papi)



Aprovechando que teníamos que hacer tiempo antes de volver al trabajo, nos fuimos a dar una vuelta para echarnos algo rápido. Al pasar por Tegueste, reparé de nuevo en éste sitio. Si la memoria no me traiciona, creo que lo llevo viendo desde que era un chiquillo, cuando iba con mi familia a la Punta del Hidalgo, en tiempos en que a La Punta cada verano le nacía un segundo pueblo, sobre todo al final del camino, en la ermita de San Juanito, donde todos los años nos reuníamos un gran numero de gente, casi siempre las mismas, procedentes de distintos puntos de la isla. Algunos se quedaban en las casetas de madera que se habían ido construyendo junto al mar, y otros, como era nuestro caso, con tiendas de tela, y allí nos pegábamos todo el verano. ¡Que de recuerdos! ¡Que bien dormirse y levantarse durante casi tres meses al arrullo del mar a apenas 50 metros de las paredes de tela! ¡Que de noches asando piñas, cantando o jugando a lo que fuese, a la luz de las "Butsir"! ¡Que poco se necesitaba para pasarlo bien!. Allí no había agua corriente, baños ni casi ningún servicio básico, pero nos las apañábamos muy bien. Sólo el simple hecho de subir con el coche al pueblo para llenar las bombonas de agua, era toda una excursión para los niños como yo. Hasta que un día alguien, en vez de la Ley de Costas, le aplicó la del Fuego, y arrasó con todas las casetas de madera, que con el tiempo ya se habían convertido en pequeños apartamentos, dejando a mucha gente sin su preciada propiedad y a nosotros, sin nuestro "verano azul" particular, porque aquello no volvió a ser lo mismo. Nunca me enteré de que pasó realmente, si fue accidente o provocado, era un niño y estaba a otras cosas, pero tiendo a pensar que a alguien le molestaban allí ésas casetas y decidió acabar por la vía rápida con el problema.

Me ha quedado ésto un poco de batallita de Abuelo Cebolleta, pero me han venido los recuerdos, y me ha parecido bien reflejarlo aquí. Seguro que si me lee alguien que también haya estado por allí en ésa época, lo recordará con cariño. En todo caso, perdón por el peñazo.

Tras ésta especie de "flashback", como decía, pensé que después de tantas veces de pasar por delante, ya era hora de ver cómo era por dentro. Al ver la entrada ya me pareció que no me equivocaba en el recuerdo, y que además el sitio se había anclado en aquella época. En la fachada, además de la pizarra con los platos del día, un gran cartel anuncia que ahí se celebran bodas, bautizos, cumpleaños, fiestas de fin de curso, fiestas familiares.... y ¡Onomásticas!. Cool, eh?. Desde luego, no se les escapa ninguna fiesta.

Ya dentro, el sitio rezuma recuerdos de fiestas pasadas, épocas de "guateques", de visitas de "Güiris" (tiene un cartel de "se habla alemán", además de la bandera inglesa y la alemana) y de celebraciones. Esa barra, ése comedor, no muy grande pero espacioso, ése techo imitando al interior de una cueva, con sus pequeñas estalactitas de yeso, los juegos de luces, los grandes altavoces en las paredes, y al fondo, un gran número de sillas apiladas, prestas para ser utilizadas en caso de mucho aforo, señalaban que ahí se comió y bailó lo suyo (desconozco si aún se hace. De hecho desconozco si todo lo que he comentado en éste párrafo ha pasado. No esperen aquí periodismo de investigación, yo voy a comer y cuento las impresiones que percibo, a riesgo de equivocarme. Ya me corregirá alguien).

En lo que a comida se refiere, ése día tenía lo que se lee en la pizarra (pueden ampliarla haciendo click sobre la foto). Nosotros pedimos un plato de carne con papas, ¡Que ricas!, de sabor muy casero, así como el Conejo en salmorejo, muy sabroso también, con unas buenas papas arrugadas. También pedimos unas salchichas, no las típicas parrilleras, sino tipo Frankfurt, grandes, servidas con mostaza, supongo que tendrán su demanda de clientela extranjera. Estaban buenas también. Con medio litrito de vino, tres refrescos y dos cafés, nos quedamos a gusto por menos de 28€. Buen servicio, muy atento, ayudaba también que había poca gente un Viernes al mediodía. Habrá que volver a ver cómo está ése escaldón o las garbanzas, si están como la carne con papas, valdrá la pena.

Dirección: C/ Hernández, 22. TEGUESTE. Teléfono: 922-541 007

miércoles, 19 de mayo de 2010

Popurrí de recomendaciones (VIII)

Si le apetece comer carne, ahí va otra selección de sitios visitados, sitios bastante conocidos en la isla, en un radio relativamente cerca de Santa Cruz-La Laguna, y donde tienen también otras cosas que probar, pero lo más apreciado es su especialidad, las carnes. Ya saben, más información haciendo click en las fotos o en el texto subrayado. Que aproveche.

CASA ARGELIO: Comenzó siendo un guachinche en un garaje de una casa, cerca del Aeropouerto de Los Rodeos. Con el tiempo se fué modificando, yo recuerdo ir a comprar carne a la carnicería de al lado (creo que era de los mismos dueños, pero no estoy muy seguro), y luego ibas a echarte un escaldón que estaba muy bueno, y siempre había que esperar bastante para coger mesa. No hace mucho fuí a de nuevo por allí, y vi que tras una nueva reforma ya se ha convertido en un restaurante hecho y derecho, con comida casera, las típicas garbanzas, escaldón, salchichas... y después un buen bistec de cerdo con papas. Sinceramente, me gustaba más antes, sin dejar de reconocer que la carne estaba muy buena, el escaldón no estaba como yo recordaba, las garbanzas estaban bien, y el vino, según un amigo que me acompañaba, estaba malo. Bien mirado, ¿por que diantres lo recomiendo?. Olvidando las otras veces que he estado, hoy es un sitio cercano donde poder comer comida casera a unos precios relativamente buenos, aunque no descarto quitarlo de ésta lista si al final me queda muy largo el post. Dirección: Camino del Medio, 68. La Laguna. Teléfono: 922-312 333

LAS CAÑADAS: La Esperanza es una zona donde abundan los restaurantes donde comer carnes a la brasa. Este es uno de ellos, al que he ido varias veces. He pasado además por delante en incontables ocasiones, y es ahora, que estoy buscando dirección y teléfono para éste post, cuando me entero de que es también un hotel, El Hotel las Cañadas. No me había fijado nunca. Pues debería venir muy bien para los novios de las numerosas bodas que se celebran por toda ésa zona. Sitio acogedor y muy bien decorado. Está muy cerca del Bodegón Campestre, también comentado en éste blog. Tiene un buen aparcamiento en la entrada. Preparan buenas carnes y pollos a la parrilla, y Puchero Canario. Dirección: Carretera Gral. La Esperanza, Km. 7,5. Teléfono: 922-548 030

LOS BRASERITOS: Un clásico. Con ése nombre, ya pueden imaginar la especialidad. Subiendo por la carretera hacia Agua García, nos lo encontramos, con su aparcamiento propio a la entrada. Amplio comedor, la verdad es que cuando se llena se torna un pelín ruidoso. Carnes a la brasa, chistorras, salchichas, garbanzas... todo en contundentes platos. Dirección: Camino la Cañada, Km. 2. El Ortigal. La Laguna. Teléfono: 922-637 509

LOS GARRAFONES: Otro que lleva un puñado de años. La de banquetes de boda y demás celebraciones que se han hecho en sus salones. Tiene varias estancias diferentes, es un restaurante muy amplio y que sin embargo, siempre que he ido está casi lleno, y, a pesar del trasiego de camareros y de gente, no agobia ni es demasiado ruidoso. Las carnes a la brasa, de lo mejorcito. Los menús de celebraciones ya son otro cantar, pero para ir a echarse una buena carne, chistorras etc..., es muy recomendable. Dirección: C/ Los Laureles 2. La Victoria de Acentejo. Teléfono: 922-580 124

sábado, 1 de mayo de 2010

Popurrí de recomendaciones (VII)

Esta vez les dejo una selección de clásicos, muy conocidos, y que son buenos para la crisis. Para agravarla, quiero decir, la de nuestros bolsillos, ya que no son sitios baratos precisamente. Yo he tenido la suerte de que, al ir casi siempre por temas laborales, no he tenido que pagar, y he podido disfrutar de su comida y su ambiente. He visto en alguna ocasión cómo dirimen sus asuntos ante una buena mesa politicos, directivos del Tenerife, conocidos empresarios, gente relevante de la isla. Para ser sincero, no son mis restaurantes tipo para dejarme los cuartos, pero reconozco que se come muy bien, y, para una ocasión especial, quedar bien con alguien, etc.., son un acierto seguro. Además, aquí hay que reflejar de todo, y, para el que no los conozca y se lo pueda permitir, allá van.

Con más de 25 años de andadura, este restaurante construido en una casa señorial es un grande de la gastronomía isleña. Cruzando el umbral de su entrada nos encontramos en un enclave donde se respira tranquilidad, pese a la cercanía de la autopista y el aeropuerto. Tiene varias estancias aparte del comedor principal, con diferentes tamaños y decoración, ideales para pequeñas reuniones. Su carta se basa en la cocina nacional, recuedo montaditos para picar, queso manchego, unos fritos de la casa, y lo que más me gustó fué el solomillo al café de París, acompañado de puré de patatas gratinado rodeando el plato. Muy bonito y muy sabroso.
Dirección: Ctra. Gral. del Norte, 128. Los Rodeos.
La Laguna. Teléfono: 922- 262 0 54

ASADOR NEKE:
No muy lejos del anterior (es curioso, pero los sitios de hoy están en la misma carretera, sin quererlo me ha quedado una mini-ruta La Laguna-Guamasa-Tacoronte), frente al aeropuerto de Los Rodeos, en un sitio privilegiado, en alto, con unas magníficas vistas a La Laguna, lo que era en tiempos Casa Neke, un sitio más sencillo y campero donde iba uno a hincharse de carne, se ha convertido en este asador, con una decoración más refinada y donde la carta la componen platos de cocina tradicional española, y con más pescado, arroz.... . Tiene una amplia terraza donde se está divinamente si hace buen tiempo. En la parte alta de la casa tienen una pequeña guardería donde cuidan de los más pequeños. He probado un queso con miel y membrillo, Secreto ibérico, y un solomillo en una salsa que no recuerdo el nombre con patatas caramelizadas, que estaba riquísimo.
Dirección: Subida al lomo del Púlpito, s/n. La Laguna Teléfono: 922-257 166

LOS LIMONEROS:
Situado en la carretera general del Norte, en dirección a Tacoronte, es muy conocido y uno de los mejores de la isla. El servicio está acorde con la categoría del sitio, da la sensación de hay un camarero por mesa. La cocina es la tradicional española, con variedad de carne, pescados y mariscos. He comido un buen jamón ibérico con pan y tomate, ensalada, y una estupenda lubina a la sal. Hasta una simple tortilla francesa que pedí una vez para mi hijo pequeño estaba sabrosísima, gruesa y compacta. Tienen postres, soufflés, y flambeados con muy buena pinta, aunque no son de mi gusto éste tipo de postres.
Dirección: Carretera General del Norte, 447 B.
Los Naranjeros.Tacoronte. Teléfono: 922-636 637

El más joven de ésta relación. Ahí lleva el amigo Feliciano bregando desde hace unos años para situar en un alto nivel el coqueto restaurante construido en una bonita casa de madera. Cocina creativa, canaria, nacional e internacional, con unos menús degustación que son muestras de su saber hacer. Tiene una carta amplia, con variedad de montaditos, ensaladas, platos de picoteo, arroces, carnes y pescados, y alguna vez le hemos encargado una mariscada. Recomendable el arroz caldoso, los fritos de la casa, el jamón ibérico, y el solomillo con multitud de preparaciones a elegir. Tambien tienen platos de menú vegetariano.
Dirección: Carretera General del Norte, Km. 14,8.
Cruce de Guamasa. Teléfono: 922-637 840